MI RÍO, MI PUEBLO, MI TIERRA.

Vengo de Antioquia, 
vengo de la Guajira,
vengo del Chocó,
vengo del Putumayo, 
vengo de Santander,
vengo del Huila,
vengo del Amazonas, 
somos un solo pueblo,
un solo suelo, 
una sola historia,
un solo río,
un solo desdén en mi voz 
cuando escucho las atrocidades de mi Colombia,
un solo disparo se necesita,
una sola ausencia para llorar la pena,
perdimos el agua, perdimos la tierra,
nuestra herencia,
siglos de voces silenciosas,
siglos de armas, golpes y fuerza bruta, 
siglos de una desgarradora guerra.

A veces,
no alcanzan las manos de los buenos,
de los pescadores,
de los agricultores,
de las mujeres,
de los niños,
de los hombres,
pero así, nos ponemos de pie,
hablamos más de día que en las sombras,
defendamos nuestra tierra y nuestro río,
como una sola fuerza, 
con una sola esperanza,
defendemos lo que la madre nos dio,
con la pobreza de nuestras casas
y la hambruna del corazón,
defendemos con las manos en alto,
los pies centrados en la tierra, 
y los corotos al hombro, 
como errantes en tierra ajena.

Cada Colombiano de corazón de acero,
de aguantar los descuidos, los muertos
y las largas caminatas bajo el sol del Ecuador,
sueñan, desean, trabajan y luchan,
por el río, por la tierra, por el pueblo,
sea al Norte, al Sur, al Oriente, al Occidente,
sea para protegerse de la lluvia o las balas,
mi pueblo lucha y se levanta mañana.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada